El cajón de los disfraces está vacío y toca improvisar. No pasa nada: te damos las mejores ideas de disfraces para Halloween para crear tu disfraz con un par de complementos, lo que tengas por casa y un poco de imaginación.

Todo para tu disfraz de Halloween casero
Maquillaje de Halloween, camisetas básicas, sombreros, capas y demás accesorios: en Action tienes todo lo necesario para montar tu disfraz en cuestión de minutos
No necesitas correr a la tienda de disfraces ni pasarte una tarde cosiendo para tener algo digno que ponerte. Los disfraces sencillos para Halloween, los que se montan con lo que ya hay en el armario, suelen ser los que más éxito tienen.
Empieza por una base negra
Una camiseta negra, una sudadera o unas mallas son el punto de partida de un montón de disfraces de Halloween caseros: gatas, murciélagos, brujas, vampiros… Con esa base ya tienes medio disfraz resuelto, y a partir de ahí solo hace falta sumar un par de detalles.
Puedes usar este truco como punto de partida de cualquier disfraz pero usando prendas básicas de color blanco para fantasmas, momias o esqueletos. ¡El límite es tu imaginación!
Un accesorio lo cuenta todo
No hace falta ir más allá de un buen accesorio: un sombrero, una varita, unas orejas o una capa suelen bastar para que el disfraz se entienda a la primera, sin necesidad de nada más. ¿Qué tal si lo combinas con una peluca de bramante que aporte un efecto terrorífico al conjunto? Esta es la forma más rápida y sencilla de crear disfraces de Halloween fáciles con uno o dos accesorios y lo que ya tienes por casa.
El maquillaje gana a la máscara
Sobre todo con niños, un maquillaje de Halloween fácil es mucho más cómodo, expresivo y versátil que una máscara de plástico, y combina con casi cualquier disfraz. Un truco útil: pon un poco de crema hidratante en la piel antes de aplicar el maquillaje. Esto ayudará a que la piel se mantenga hidratada, que el maquillaje no se cuartee y que sea más fácil de retirar al final del día.
Un poco de sangre falsa y unos dientes de vampiro añaden dramatismo sin apenas esfuerzo. Y si el maquillaje tampoco es lo tuyo, el truco que nunca falla siempre es un éxito:: un chándal negro y una máscara de terror clásica, una herramienta de juguete que le dé un toque “espeluznante” al conjunto y ya está todo dicho.
Mezcla dos ideas a medias
Si tienes dos ideas a medio hacer, combínalas: un vampiro-pirata, un cocinero-zombi, una bruja-araña, un Frankenstein-momia. Este tipo de mezcla intencionada suele quedar mejor que forzar un disfraz ""de verdad"" pero que queda a medio terminar. Además suele ser la fórmula favorita para crear los disfraces originales caseros que más sorprenden y más gracia hacen.
Lo que ya tienes en casa también cuenta
Entre los disfraces improvisados más clásicos, la típica momia con papel higiénico enrollado o el fantasma hecho de una sábana con dos agujeros suelen ser los más memorables. Un delantal viejo y manchado combinado con algún utensilio de cocina convierten a cualquiera en el “carnicero asesino” en cuestión de segundos.
Y si buscas algo con más punto de terror y cero esfuerzo, unas salpicaduras de sangre falsa sobre una camiseta vieja son igual de efectivas y rapidísimas de hacer.
Al final, un buen disfraz no depende de una tienda especializada ni de gastar mucho dinero: las ideas de disfraces para Halloween más creativas suelen salir justo de la creatividad de última hora y de lo que ya tienes a mano. Vale tanto para peques como para disfraces de Halloween para adultos que se organizan en el último momento.
Pásate por tu tienda Action más cercana y encuentra todo lo que necesitas para montar un disfraz de Halloween súper original y al mejor precio.













